Textos Creativos de: Emma Rosa Rodriguez.
Ya estaba harto de tanto viaje y de tantas jóvenes como había tenido que rescatar. (Emma Rosa Rodríguez)
El Deseo del Príncipe Azul Por: Emma Rosa Rodriguez
Al principio había sido bonito. Blancanieves era preciosa y a él no le importó darle el beso de amor y llevarla a su castillo. La Bella Durmiente también era muy linda y su historia de amor perduró a través de los siglos. Con La Cenicienta también fue muy feliz y acabaron comiendo perdices…
Y así, desde que se habían inventado los cuentos. El Príncipe azul había tenido que correr mil aventuras y visitar muchísimos palacios para terminar casándose siempre al final, pero ya estaba harto de tanto viaje y de tantas jóvenes como había tenido que rescatar.
Intentó desaparecer, intentó pasar desapercibido transformándose en bestia, en rana, en mendigo… Probó muchos disfraces para ver si los escritores de cuentos se olvidaban de él y se inventaban otro personaje, pero todo había sido en vano porque en el momento más inesperado aparecía la jovencita protagonista a la que no le importaba su fealdad y al recibir su beso inocente, a él se le despertaba su auténtica personalidad.
Era ya mucho el tiempo que llevaba ejerciendo de conquistador y estaba cansado de tanta popularidad, deseaba con todas sus fuerzas jubilarse como Príncipe azul y convertirse en un simple personaje secundario de cualquier historia.
( El Principe Azul y Cenicienta: estampa de libro de cuentos de 1912)



Yo conozco algunas que se quedaron esperando al Príncipe Azul y por lo tanto nunca llegó, para ellas, el esperado final féliz que cuentas, y ¡claro ahora lo entiendo!; él mientras intentando camuflarse de cualquier otra cosa, y así no hay quien le reconozca. En fin, la verdad es que es un trabajo cansado y monótono el de Príncipe Azul; no me extrañan sus metamorfosis. Es curioso lo que dan de sí los personajes de los cuentos si les buscas, como muy bien tú sabes hacer, los entresijos. Un abrazo. Virginia
comentario por Virginia | Febrero 17, 2008 |