Alenarte, Revista Cultural y Artística renace aquí, después de una primera etapa en la que ha tenido a día de hoy, desde abril del 2007, la friolera de 54038 lectores.
Causas absolutamente ajenas a la voluntad de los integrantes de Alenarte nos han obligado a refundarla.
Esta nueva etapa nace con los mismos valores, presupuestos e ideas que cuando publicamos el primer número de Alenarte con todo el cariño del mundo, pero también con todo el miedo del mundo: que nadie se interesara por una Revista de cultura y arte.
La realidad nos ha ido demostrando que solo hace falta ilusión, calidad, trabajo y Respeto a quien nos lee.
Gracias por continuar leyéndonos. Somos quienes éramos, aunque ahora somos algunos más; en colaboradores/as y en lectores y lectoras.
Nos gustaría no defraudar ni a unos ni a otros. Porque seguimos pensando aquello que escribimos en nuestra página de bienvenida del primer número:
Esto decíamos y esto decimos cuando levantamos otra vez el vuelo:
“Esta Revista, que nacerá justo cuando pueda nacer (ni un momento antes), no tiene “presupuestos básicos solemnes” que anunciar a sus lectores. Porque nace para la diversión de sus integrantes y principalmente para divertirme yo, que soy quien se la inventa cuando empieza a echar humo la cabecita. Así que: No intentamos dar prestigio a la Red. No intentamos demostrar lo cultísimos que somos. No intentamos demostrar que lo hacemos mejor que otros. No estamos en contra de nadie. No estamos a favor de nadie. No intentamos patrocinar nada, salvo aquello que nos guste mucho. No intentamos “dar cabida a todos” porque sería un jaleo y bastante cansado. No intentamos excluir, porque ya se ocupan otros de autoexcluirse .No intentamos ofrecer un “amplio abanico de propuestas creativas” porque las palabras solemnes son un verdadero coñazo. No intentamos mirarnos al espejo porque somos de lo más corrientitos. No intentamos competir porque nos trae al pairo la estadística. Estamos aquí porque: Nos da la realísima gana. Estaremos aquí hasta que nos de la realísima gana. Estamos aquí para tener una manera divertida de pasarlo bien en los pocos ratos libres que nos van quedando entre la casa, el trabajo, la familia, los animalitos domésticos, los disgustos variopintos, y otras garambainas parecidas. Quien avisa no es traidor…”
Marisa querida, que gozada volver a leerte, a sentirte…
Y nada menos que con este poema de una belleza realista y sublime de manufactura exquisita.
Miles de abrazos
Issa