Villancicos españoles I. Por : José Julio Perlado
Es en pleno siglo XV – algo posterior a 1445 – cuando aparece en nuestras letras el marqués de Santillana como presunto autor de una composición titulada “villancico que hizo a unas tres hijas suyas“. Es muy probable que en ese momento naciera el nombre de “villancico” y si avanzamos en el siglo XVl ya este término está de moda y consagrado definitivamente, empleándose para encabezar una composición que antes no recibía tal nombre.
VILLANCICOS ESPAÑOLES. I: Por : José Julio Perlado .
Es en pleno siglo XV – algo posterior a 1445 – cuando aparece en nuestras letras el marqués de Santillana como presunto autor de una composición titulada “villancico que hizo a unas tres hijas suyas“. Es muy probable que en ese momento naciera el nombre de “villancico” y si avanzamos en el siglo XVl ya este término está de moda y consagrado definitivamente, empleándose para encabezar una composición que antes no recibía tal nombre.
No nos referimos aquí al villancico navideño, ni tampoco a los villancicos religiosos o a las tonadillas o tonadas escénicas. En el “Cancionero de Herberay” – entre 1461 y 1464 -aparece una composición anónima encabezada con el nombre de “villancico” que empieza así:
La niña gritillos dar
no es de maravillar.
Mucho grita la cuitada
con la voz desmesurada
por se ver asalteada:
non es de maravillar.
A mediados del siglo XV se despierta en las cortes de Aragón, Navarra y Castilla el interés por las canciones populares. Se ha dicho que es muy posible que en la Corte de Alfonso V en Nápoles sea el lugar donde primero se disfrute la nueva moda. La afición por la canción popular pasaría pronto a Castilla, y aquí se consagra el nombre de “villancico“. Y ese gusto por la canción popular se manifestará en tres direcciones: en primer lugar, la lírica popularizante:
vencido d´amor,
maguera pastor!
(…)
Sin dar yo tras ella
no cuido ser vivo,
pues que por querella
de mí soy esquivo,
y estoy muy cativo
vencido d´amor,
maguera pastor”)
(Cancionero de Juan del Encina)
En segundo lugar, el uso de una cancioncilla tradicional seguida de una glosa cortés:
en Jaén:
Tres morillas tan garridas
iban a coger olivas,
y hallábanlas cogidas
en Jaén:
Axa y Fátima y Marién.
Y hallábanlas cogidas,
y tornaban desmaídas
y las colores perdidas,
en Jaén:
Axa y Fátima y Marién.”
(Cancionero Musical de Palacio)
Y en tercer lugar, el llamado “villancico cortés”, el culto, que alcanza gran éxito y se cultiva extraordinariamente.
Los villancicos a lo largo de la historia han ido recogiendo principalmente temas amorosos (de quejas e insomnios), pero también han tratado asuntos referidos a fiestas, como pueden ser los Mayos y el día de San Juan, bodas, bautizos, viajes, trabajos (villancicos sobre espigadoras, vareadoras, panaderas, molineras), pregones y juegos de rondas múltiples:
Vanse mi amores;
quiérenme dejar;
aunque soy morena
no soy de olvidar.
Aunque soy morenita un poco
no se me da nada,
que con agua del alcanfor
me lavo la cara.
El insomnio, por ejemplo – al que acabamos de referirnos – está presente en el Cancionero Musical de Palacio:
Todos duermen, corazón,
todos duermen y vos non.
Estas noches atán largas
para mí
no solían ser ansí.
No pueden dormir mis ojos,
no pueden dormir.
Los hombres siempre han cantado y el juego de las palabras ha existido siempre. En el Romancero general se descubre:
madre mía, cómo se aliña!
Lope de Vega en “La carbonera” escribirá:
¡Por aquí, por aquí, por allí,
anda la niña en el toronjil!
¡Por aquí, por allí, por acá,
anda la niña en el azahar!
Y siglos más tarde Jorge Guillén dirá en “Cántico“:
¡En el viento, por entre el viento
saltar, saltar
porque sí, porque sí, porque
zas!








No sabía la historia de los villancicos.
Vd. es un lujo
Comment por mcjaramillo | Diciembre 14, 2008 |
Sí, es un lujo. La historia tan bien contada me fertiliza la memoria de manera que prometo enviarles unos apuntes sobre los villancicos cubanos, más exactamente los de Don Esteban Salas.
Comment por Cerviño | Diciembre 22, 2008 |
Muy curioso e interesante. Efectivamente, quizás olvidamos que no todos los villancicos tienen como fin la Navidad.
Comment por Pilar | Diciembre 22, 2008 |
Hay cosas interesantes en los antiguos villancicos como es el lenguaje, esa forma de hablar castellano nos hace reflexionar mucho como evolucionan las palabras en el mundo hispano, aúnque algunas regiones muchas veces pequeñas conserven en su hablar palabras de dicción antigua
Comment por Armando Saeb P. | Diciembre 27, 2008 |