Sueños que se cumplen: Cien mil Lectores/as.
Alenarte Revista, ha llegado a los cien mil lectores hoy.
Para mí es motivo de orgullo, de alegría, de enorme júbilo, y perdón por la palabrita, pero es así. Y lo es porque esta Revista nació contra corriente, nació después de perder la administración de Alenarte I, por causas que todavía no han sido aclaradas, aunque a estas alturas de la película mejor que ni se aclaren, que no sé qué sería peor.
Aviso de Alenarte Revista a sus lectores.
Esta dirección direccionante quiere hacer saber a sus sufridos lectores lo que sigue:
Las cosas raras que les aparecen a ustedes (dardos que ponen cosas tremebundas tipo “error 404”) no son cosa de la dirección, palabrita del niño Jesús; recomendación: no hagan ustedes ni caso y clikeen sin miedo. Es que wordpress.com anda de pruebas y nos ha pillado en medio de la movida. Por otra parte; los dos artículos que pertenecen a la Sección Referencias es posible que les aparezcan y desaparezcan a ustedes en pantalla cual si fueran el río Guadiana: ni caso, los artículos están, así que insistan, carape, den a actualizar que vuelven. Se intentará volver a subir esta sección con pausa a ver si la cosa se arregla.
Por todo esto pedimos disculpas disculpatorias: se conoce que al ser el número 50 tenía que suceder algo que llamara la atención…
La Noche de los Museos. Festival de Teatro en Lisboa.
Bienvenidos/as al número 50 de Alenarte Revista.
Llegar a cincuenta números en la Red, significa, al menos para una Revista de arte y literatura, algo que parece muy evidente, pero que por eso mismo se olvida con frecuencia.
Significa en primer lugar interés por seguir. Es decir, significa que no es algo coyuntural, algo que nace para morir a los pocos meses, algo que se prueba y se abandona por ineficaz. Y ese interés por seguir solo se adquiere si lo que se hace se demuestra sólido, se demuestra que es bien recibido por quienes va destinado. Y por las pruebas parece que Alenarte Revista no solo es bien recibida sino que está haciéndose un hueco dentro de la Revistas del mismo estilo en la Red.
Quizá porque lo que nunca se propuso fue tener un estilo parecido, sino el suyo propio. Podrá gustar más o menos, y me permito ser pedante, parece que gusta, pero es el nuestro. El que queríamos tener desde el número uno hasta el de hoy.
En segundo lugar, llegar al número cincuenta indica trabajo continuado. Es decir, que para que se hayan publicado cincuenta números, antes ha tenido que existir un grupo humano que ha colaborado, enviado textos, creaciones, fotografías, que ha redactado y organizado su artículo o su noticia, su opinión o su comentario para que éste llegue a tiempo, con calidad y con interés para el lector.
Una Revista no se hace en un día. Cada número que llega a ustedes implica todo un trabajo anterior de semanas; de redacción de escritos, de búsqueda de información, de contraste de fuentes y por supuesto de maquetado final. Por eso decía al principio que si lleva cincuenta números lo primero que muestra es el interés por seguir de quienes la componemos, cada uno en su parcela. Y por eso también significa que no es algo coyuntural; las coyunturas quizá admitan rapidez, pero a menudo no salen bien porque no admiten el reposo suficiente para que cada detalle esté en su sitio.
Pero estamos celebrando el número cincuenta. Y precisamente por ese interés, por esa calidad, y por ese pequeño hueco que en el mundo de la Red Alenarte está tomando, si no ha tomado ya, que sin pedanterías, creemos que sí, es por lo que Alenarte Revista ha cambiado levemente de formato y de contenido.
A partir del este número, Alenarte Revista pasa a ser de publicación mensual, eso ayudará a su mejor diseño y al menor agobio- todo hay que decirlo- de quien maqueta y de quienes colaboran; pudiendo tener más tiempo para diseñar cada artículo o creación.
Además, desaparece la Sección Reciclarte, manteniéndose sin embargo algunos redactores de la misma en otras secciones, según necesidades de la Revista. Notarán algunas ausencias en nombres, que por circunstancias no permanecen con nosotros, y también la sucesiva aparición de nuevos redactores que pasan a formar parte de Alenarte. A los que se han marchado, queremos agradecerles su tiempo, sus escritos y su interés, y asegurarles que la puerta sigue abierta porque este lugar siempre se abre a quien tiene calidad artística y humana. A los que van llegando, les damos las gracias por creer en esta santísima locura de hacer una Revista Cultural y Artística, de gratis, por la cara, y solo echándole calidad e imaginación.
En nuestro número cincuenta seguimos diciendo que estamos aquí porque nos da la realísima gana, pero además porque nos sigue divirtiendo mucho.
Y ya sin mas les proponemos que nos acompañen en nuestras noticias por toda Europa, que se vengan con nosotros a la Noche de los Museos, y que ya que estamos nos hagan el favor de quedarse un rato en Lisboa, porque tenemos una muestra de Teatro que merece la pena al menos que la vean aquí si no pueden ir. Ya les adelantamos que el texto sobre la muestra es un extracto del pdf que a la prensa se envió por parte de los organizadores, y que por ello está en el idioma original. Les añado que se lee muy bien, es facilito…
Historias de Espionaje. Por : José Julio Perlado.
Desde la Biblia a la historia clásica y bizantina, pasando lógicamente por los avatares de la Edad Media y del Renacimiento, el espionaje y los espías, cada uno con su ropaje y su envoltura de misterio, han sido protagonistas embozados en las esquinas de la sospecha, como si de un “tercer hombre” se tratara esperando paciente entre la música de los tiempos. Si se hojeara la Historia descubriríamos espías entre los cuerpos diplomáticos de Europa y no nos sorprendería cómo Reyes, tiranos y príncipes mandaron siempre espiar o espiaron ellos mismos. Shakespeare, entre otras pasiones del alma, retrata alguna vez esa continua inclinación al silencioso y secreto control del enemigo. ( José Julio Perlado).
El Silencio en la Escritura. Por: Amando Carabias María.
Parece contradictorio que el moldear frases exija silencio, que debiera ser su antagonista. Son las palabras el material maleable con las que el escritor trabaja, el vehículo con el que retrata o interpreta ideas y sentimientos, sueños y frustraciones, miedos y alegrías, grandezas y miserias, vilezas y heroicidades… Y sin embargo para que el universo aflore con algo de orden y belleza, de fuerza y nitidez, necesito del silencio.
( Amando Carabias María )
Desde Catalunya, Marisa Bermúdez.
Semifusas de instantes entonan
el lánguido canto del mar.
Sobre el papel blanco se llueven
las palabras, en goterones.
( Marisa Bermúdez ).
Un Poeta de Verdad: Jorge Arbenz, Lírica y Significado. Por: Alena Collar.
Vengo a proponerles a ustedes la lectura de un libro de poemas. La lectura de un libro en la mejor línea de la lírica sobria, desolada, de oscura belleza, que recuerda a autores como José Agustín Goytisolo o Gil de Biedma.
Un libro levemente irónico, con esa ironía solo alusiva, solo entrevista, solo entre líneas, que deja al lector bajo el peso de lo dicho y con el poso de las palabras bien escritas.
El Viaje Imaginario. Por : Iasone Cañada. Un Misterio en Madrid. Por: Stephen Lucas.
Te escribo desde casa, para comentarte tal y como y quedamos, como van nuestros proyectos para estos días de fiesta y ver si seguimos con la idea de hacer juntas el viaje. Prometo contártelo todo todo. Nos reunimos ayer con los mapas, las guías y las mil ideas revoloteando por nuestras cabezas. Estamos con ganas de salir.
Después de mucho discutir nos hemos decantado por el monte…quizá hacer la ruta del Pic du Midi.
( Iasone Cañada)
¿Es un colega cubano de la Reina de Inglaterra? ¿O una bailarina extraterrestre? ¿O un hombre que escupe fuego? ¿O meramente una colección aleatoria de sonidos? Stephen Lucas nos desvela la misteriosa identidad que hay detrás del más ecléctico colectivo de artístico de Madrid.
Arín Dodó es una bailarina embutida en un traje de aluminio meneándose a ritmo flamenco un día, o una canción en la que aparece un disparo semejante al de la banda sonora de un Spaghetti Western el siguiente. Es un ” Rey Africano” anticastrista sentado en un trono leyendo poesía dedicada a la Reina de Inglaterra; es también una jungla de letras relacionadas con duendes de leyendas alemanas. ( Stephen Lucas)
Palabras con mucho Arte: semántica y juegos semánticos. Por: Emma Rosa Rodríguez.
Arte. Bonita palabra. Sugerente y culta y, sin embargo, con tantos significados distintos que una se pierde por los caminos tan “artísticos” que nos hemos ido inventando con el correr de los tiempos.
( Emma Rosa Rodríguez)
Madeleine Peyroux. Por: Alfredo Rodríguez. Música Tradicional Hawaiana: Los Instrumentos. Por: María Luisa Tamarit.
Algo tiene la Atenas estadounidense, esto es, la ciudad de Athens en el estado de Georgia para que allí hayan surgido grupos como B-52’s o R.E.M., y que sea el solar natal de la cantante a la que dedico este artículo, Madeleine Peyroux. En éste último caso, la formación musical tiene más que ver con Europa, concretamente con la ciudad de París a la que se fue a vivir con su madre después del divorcio de sus padres.
( Alfredo Rodríguez).
La música de las islas Hawai adquirió una enorme popularidad en los Estados Unidos a comienzos del siglo XX. Fue por esa época cuando se dio a conocer al resto del mundo. Los ritmos musicales del archipiélago, que muchos asocian a un modo reposado de vivir la vida, obraron tal poder de seducción entre los estadounidenses que en los años 1920 se situaron a la cabeza de los éxitos discográficos del país.
( María Luisa Tamarit )
Marina López Lezcano: Rompeolas en clave surrealista. Por: Macías Berenguer Ivars
No sé absolutamente nada de la autora de las obras que os presento. La conocí en un bar en Alicante, no hablé con ella más de tres minutos. Es más, mi forma de abordarla fue quizá un poco agresiva. “Tengo un plazo, debo escribir sobre alguien, me gusta lo que haces, eh, ¿me dejas que te haga un artículo?” Marina López Lezcano pensaría entonces que soy un chiflado (me faltaba mi diadema de borlas verdes que perdí hace ya, en algún sitio también verde).
( Macías Berenguer Ivars).















