La Libreta de los Suspiros. Por : Carmen Amaralis Vega.
La gente le dice que domina muy bien las matemáticas, y ella se pregunta mirándose al espejo, si lo traería en el DNA al nacer o lo adquirió a fuerza de ayudar a la abuela con aquella bendita libreta. Dónde estará ahora aquel tesoro de sus recuerdos. Sus destrezas numéricas son excepcionales gracias a ella.
( Carmen Amaralis Vega )
La Libreta de los Suspiros, ( de mi propia biografía). Por : Carmen Amaralis Vega.
Si, aquella libreta era bendita por Dios; vieja, sucia, arrugada, garabateada, pero bendita.
La libreta guardaba suspiros, lágrimas, alegrías, barrigas llenas, agradecimientos, amarguras; de todo guardaba la libreta que con tanta reverencia la abuela le ponía en sus pequeñas manos para que Tita se asegurara de que sus sumas y restas concluían con la cifra correcta.
- Tita, tú que sabes sumar bien, mira a ver si no me equivoqué.
Y era que la abuela Cun sumaba y restaba con una calculadora que poseía dentro del disco duro de su cabeza. Solamente pasaba la mirada por la ristra de números y ¡zas!, escribía con su mano temblorosa la cifra final, pero antes trazaba una línea gruesa a ras para separarla del nombre del siguiente cliente apuntado en la libreta.
Porque los suspiros, las lágrimas o los agradecimientos eran de los clientes. La abuela les fiaba la compra, los víveres, pero ellos debían abonar a la deuda cada mes.
- Este mes, Don jacinto, usted se ha montado mucho, mi’jo, si no abona aunque sea la mitad de la suma, no podré seguir despachándole las compras.
Y ahí nacían las sensaciones que comenzaban con los suspiros, las lágrimas, las excusas, y la abuela siempre cedía, era blandita de corazón, y Tita saltaba de alegría con lágrimas de satisfacción, porque Tita también intervenía.
- Fíale, abuela, mira que Don Jacinto es el papá de Juanita, mi amiguita, y la pobre está muy flaca, no tienen suficiente comida, y a nosotras nos sobra, abuela, fíales, fíales por favor.
Y la abuela, que adoraba a Tita, cedía, aunque supiera que el pobre de Don Jacinto nunca tendría suficiente para pagar.
Entonces la abuela guardaba la libreta con reverencia en el cajón sagrado de la generosidad, mientras Tita pesaba en la balaza de dos platos las tres libras de arroz con los gorgojos de la miseria ajena. La libreta aguantaría algunos suspiros más, esta vez de agradecimientos contenidos y eternos.





Alena, siempre me maravilla la sabiduría que tienes al escoger temas y artículos para La Revista Alenarte, pero te digo que cuando algo de lo que escribo lo colocas en ella, me siento más que honrada, pues doy fe de que tienes una intuición mágica para dar forma a la que ya es una de las revistas más leídas y valoradas en este mundo cibernético en que vivimos. Mil gracias por el privilegio de permitirme formar parte de ella. Carmen Amaralis
Comentario por Amaralis | noviembre 8, 2009 |
Hola Alena
Mil gracias por invitar a mi alma a disfrutar con tus palabras la realidad de la vida. La abuela Cun existe
en los verdaderos corazones generosos que comparten lo
que posees aún a sabiendas que no será retribuido.
Yo sé de seres así y son personas que sin instrucción
poseen un sentido de la vida más humano.
Tu relato ayuda a meditar sobre el verdadero valor de
ayudar como necesidad de uan satisfacción persona.
Gracias por invitarme a recear mis sentimientos y vayan
mis felicitaciones a los directivos de la revista que
abren las puertas a los corazones deseoes de engrandecer
el alma
Desde Guayaquil, Ecuador un cordial abrazo
Lic. Consuelo Sánchez Mazzini
Comentario por consuelo | noviembre 8, 2009 |
Consuelo: queremos hacer constar que este magnífico relato no es de Alena Collar, sino de la Lic. Carmen Amaralis Vega. Catedrática de la Universidad de Mayagüez, Puerto Rico.
Gracias por sus palabras.
Alenarte Dirección.
Comentario por alenarterevista | noviembre 8, 2009 |
ESTIMADA ALENA, POR INVITACION DE CARMEN INGRESO A LEER PARTE DE SU BIOGRAFIA Y ME HE QUEDADO CON LAS GANAS DE SEGUIR LEYENDO Y CONOCIENDO A LA ABUELA CUN Y RECORRER JUNTO A TITA ESA LIBRETA DE LOS SUSPIROS.
FELICIDADES POR SU REVISTA, LES DESEO EXITO CONTINUO.
ELIZABETH LEYVA RIVERA.
Comentario por ELIZABETH LEYVA | noviembre 8, 2009 |
Magnífico relato.
Comentario por Flamenco Rojo | noviembre 8, 2009 |
¡Estupenda libreta! y ¡estupenda abuela! una para aprender matemáticas y otra para aprender a vivir compartiendo, enhorabuena por las dos; una suerte haber tenido a ambas contigo Carmen, un abrazo.
Virginia
Comentario por Virginia | noviembre 8, 2009 |
Carmen
Meus parabens por tua sensibilidade. Sim la abuela
fez bem em ir cedendo….ia dando mesmo sabendo que nao
receberia de volta.
Um abraco
Mario
Comentario por Mario | noviembre 8, 2009 |
Carmen Amaralis, que hermosa historia de la libreta de apunte… Me hizo recordar tambien la libreta pequeña y de paginas amarillas, qué por algún lugar descansa todavía,en algún espacio de la biblioteca … Aquella que compartieramos con la Abuela, apuntes de gastos de casa, evitando excedernos en las compras, en consideración de nó “agrietar” los bolsillos de mi Padre…
Pero fué una lección de vida, me enseñaría a “sumarle a la vida, lo sencillo y lo cabal”…”lo justo y necesario”.
Alena, mis felicitaciones por tan maravillosos temas en tu revista, tan humana… tan real.
Un abrazo amical muy afectuoso
Carmen Lezcano A.
Comentario por carmen Lezcano A. | noviembre 8, 2009 |
Disculpen la equivocación en la autoría. Lo importante es su
valor.
Carmen mis respetos poéticos para tu alma
saludos cordiales
Comentario por consuelo | noviembre 8, 2009 |
Tierno relato y hermosos sentimientos. Ojalá esta anécdota se repitiera con frecuencia en nuestro mundo tan deshumanizado, actualmente.
Gracias por presentárnoslo.
Sara Vanégas Coveña
Ecuador
Comentario por Sara Vanégas Coveña | noviembre 9, 2009 |
Bonito relato, Me acuerda de mi amamda abuela quien se compadecia de los que no tenian y como la abuela aqui hizo asi hacia mama,la escodia. Hermoso relato.
Comentario por Wilfredo | noviembre 9, 2009 |
Muy emotivo. Me ha llevado de vuelta a mi niñez.
Felicitaciones
Comentario por El Gaucho Santillàn | noviembre 9, 2009 |
para mi es un privilegio que Carmen Amaralis me envie sus escritos y que por ende nos de la oportunidad de opinarlos, siempre son cargados de sentimientos en los cuales siempre relatas los asuntos cotidianos que nos puede pasar a cada uno de los que respiramos en el globo terraqueo. Felicidades por tu nuevo relato Exitos
Comentario por ELIZABETH PAREDES | noviembre 19, 2009 |