Windham Lewis y Eric Fischl por primera vez en España.

Bienvenidos al número cincuenta y ocho de Alenarte Revista.

Alenarte Revista cumple este mes de Febrero dos años en Red. Ha sido un camino largo, al principio bastante indeciso, teniendo en cuenta que nacimos de una pérdida, y si digo la verdad, quien esto dirige empezó con todas las dudas del mundo de si realmente merecía la pena volver a empezar.

Doscientos mil de ustedes nos han demostrado que sí.

Ahora que cumplimos dos años, mirando el trabajo hecho, viendo cómo Alenarte se ha hecho con su lugar en la Red, que no es mejor ni peor que otros lugares, sino que es el suyo, el que quería tener, viendo cómo un proyecto colectivo sí es posible que salga bien cuando se pone en común trabajo, responsabilidad, rigor, seriedad y a la vez naturalidad para hacer las cosas, tengo- tenemos- que dar las gracias; primero desde luego a ustedes por animarnos a seguir con sus lecturas, segundo por supuesto a los integrantes de la Revista por su esfuerzo, trabajo, interés y calidad que ponen en lo que hacen, y tercero a quienes no creyeron que Alenarte tuviera futuro como proyecto. Gracias a ellos nació en parte la terquedad de demostrar que sí.

 

 

A la vista está.

 

 

Les ofrecemos un número curioso; curioso porque sin pretenderlo nos ha salido muy “femenino”; si miran nuestras secciones verán que esta vez les contamos creaciones, actos, proyectos y libros en su mayoría realizados por mujeres. No era una intención consciente al diseñar el número pero al final hasta hemos ajustado algunos artículos para que efectivamente fuera predominante.

Esperamos que les interese lo suficiente como para seguir sumando a esos doscientos mil, nuevos amigos que conozcan Alenarte.

Y para empezar les proponemos dos exposiciones alternativas y de artistas que antes no habían estado en España: nos vamos a conocer un poco más a Windham Lewis  y a Eric Fischl.

 

 

 

 

 

¿Nos acompañan?…

 

 

 

Windham Lewis por primera vez en España. Exposición en la Fundación Juan March.

 

 

 

 

 

La exposición que lleva a cabo la Fundación Juan March presenta a  Windham Lewis, nacido en Amherst en 1882, el  padre del Vorticismo, movimiento que duró apenas siete u ocho años, desde más o menos 1913 hasta 1920, y que tuvo su raíz en Inglaterra, donde trabajó Lewis, haciendo collages, junto a Ezra Pound, por ejemplo.

A través del conocimiento de un trabajo suyo, Kermesse, conoció a Roger Fry  y al grupo de Bloombury, con quien empezó a trabajar en julio de 1913 hasta octubre de ese mismo año. En marzo de 1914 creó el “Centro de Arte Rebelde”, y en mayo realizó el manifiesto que creaba el Vorticismo, y que era una declaración casi de guerra artística a los futuristas.

La primera guerra mundial y el deterioro de su salud, además de sus problemas económicos acabaron con el movimiento, y él dedicó sus últimos años a la pintura de retratos que le daba de comer y a la escritura de libros, como La Trilogía de Childermass. Murió en 1957 en Londres.

 

 

 

 

 

 

Esta es la primera exposición dedicada al autor en España, nos presenta su vida y su obra a través de más de 150 pinturas y dibujos, y más de sesenta libros, revistas y manifiestos, con préstamos de todo el mundo.  Además la Fundación ha editado un catálogo bilingüe y dos inéditos: la traducción semi facsímil de la Revista Blast y una edición bilingüe del Timon de Atenas, de Shakespeare ilustrada por  Lewis.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Primera Tauromaquia de Eric Fischl.

El CAC Málaga, Centro de Arte Contemporáneo de Málaga, presenta la primera exposición individual en un museo español de Eric Fischl, uno de los pintores de la figuración americana más importantes de la segunda mitad del s. XX junto a Alex Katz.

Inconformista desde sus comienzos, Eric Fischl siempre se ha caracterizado por su curiosidad y deseo de experimentación, por lo que no es de extrañar que quedara impresionado ante una de las tradiciones taurinas más reconocidas del mundo, la Goyesca, cuyo cartel de 2007 (corrida a la que Eric Fischl asistió) estaba compuesto por los hermanos Rivera Ordóñez, Francisco y Cayetano, y por el colombiano César Rincón. Fischl no dudó en aventurarse a pintar sobre este tema totalmente nuevo para él, el mundo de los toros.

 

 

El artista neoyorquino presenta acuarelas y pinturas de gran formato que conforman su primera tauromaquia realizada tras asistir a la Goyesca de Ronda en 2007. Corrida en Ronda, título de la exposición comisariada por Fernando Francés, resume gran parte de las claves de su pintura. Destacan de forma especial cómo el contraluz dibuja los lances toreros y cómo el artista dota a las obras de una impronta emotiva únicas en la pintura contemporánea.  

 

Corrida en Ronda es una colección de sensaciones, de vibraciones, de emociones. Es el compendio de un tema clásico y una mirada renovadora, pero también es la impresión de una de nuestras costumbres más ancestrales vista desde la posición de un artista de vanguardia.

 

 

 

 

 
En palabras de Fernando Francés, “lo más sorprendente de Corrida en Ronda es, sobre todo, el acercamiento de Eric Fischl a un tema poco común en un artista americano contemporáneo, la corrida de toros, que en caso alguno altera su concepción plástica de la pintura. No fue el bullicio y el colorido de la fiesta lo que llamó su atención, sino el aspecto trágico de las corridas de toros, incitándole en centrar su trabajo en los lances que habitualmente realiza el torero con gallardía o la propia muerte del toro”.
 
No nos encontramos ante un artista de superficies esmaltadas y uniformes, sino ante un devoto de los claroscuros. Así, la luz es uno de los elementos más significativos de su estilo, utilizando en sus obras contrastes fuertes de luces, los cuales consiguen sensación de profundidad. Hay figuras con las que se debe hacer un ligero esfuerzo para sacarlas de la penumbra, y otras, que duele mirarlas por la sobreexposición al sol, recurso al que recurre para obtener la máxima expresividad en sus personajes.

Lejos de composiciones equilibradas o previsibles, sus cuadros son encuadres fotográficos; en Corrida en Ronda se puede cruzar un torero por delante del objetivo u otra figura puede aparecer cortada o desenfocada. A Fischl parece no interesarle el fondo y, para recrear el coso taurino, escoge un punto de vista alto que fija a los personajes en el suelo, impidiendo desarrollar un paisaje.
 
La exposición estará abierta hasta el 24 de abril.