Mujeres Escritoras:Juana de Ibarbourou. Por : José Julio Perlado
La poeta uruguaya Juana de Ibarbourou, hija de padre gallego y madre uruguaya, nacida en Melo, departamento de Cerro Largo, el 8 de marzo de de 1895, calificada luego como “Juana de América” en el Palacio Legislativo de Montevideo en 1929 y fallecida en Montevideo en 1979, escribe de los sentimientos del corazón y refleja en su poema DESPECHO todos los contraluces inexpresables de un momento.
( José Julio Perlado).
Mujeres Escritoras: Juana de Ibarbourou. Por : José Julio Perlado.
“Las lágrimas –recordaba Amiel – expresan indistintamente la alegría o la tristeza. Son el símbolo de la impotencia del alma para contener su emoción y quedar dueña de sí misma (…) Se puede adivinar el porqué de una lágrima y encontrar que es muy delicado decir ese porqué.(…) Lo que no podemos, no sabemos ni queremos decir; lo que rehusamos confesar a nosotros mismos; los deseos confusos, las penas secretas, los pesares ahogados, las resistencias sordas, los recuerdos imborrables, las emociones combatidas; las tribulaciones ocultas, los temores supersticiosos, los sufrimientos vagos, los presentimientos inquietos, las quimeras contrariadas; los martirios afligidos a nuestro ideal, las languideces no calmadas, las esperanzas vanas…”
Así prosigue Amiel hablando de las lágrimas, de su oscuridad y de su resplandor, de la superficie cóncava y convexa del dolor que resbala, una expresión descendente por la mejilla, la diminuta superficie salada nacida de un interior.
La poeta uruguaya Juana de Ibarbourou, hija de padre gallego y madre uruguaya, nacida en Melo, departamento de Cerro Largo, el 8 de marzo de de 1895, calificada luego como “Juana de América” en el Palacio Legislativo de Montevideo en 1929 y fallecida en Montevideo en 1979, escribe de los sentimientos del corazón y refleja en su poema DESPECHO todos los contraluces inexpresables de un momento:
“¡Ah, que estoy cansada! Me he reído tanto,
tanto, que a mis ojos ha asomado el llanto;
tanto, que este rictus que contrae mi boca
es un rastro extraño de mi risa loca.
Tanto, que esta intensa palidez que tengo
(como en los retratos de viejo abolengo)
es por la fatiga de la loca risa
que en todos mis nervios su sopor desliza.
¡Ah, que estoy cansada! Dejadme que duerma,
pues, como la angustia, la alegría enferma.
¡Qué rara ocurrencia decir que estoy triste!
¿Cuándo más alegre que ahora me viste?
¡Mentira! No tengo ni dudas, ni celos,
ni inquietud, ni angustias, ni penas, ni anhelos.
Si brilla en mis ojos la humedad del llanto,
es por el esfuerzo de reírme tanto…”
Los versos de Juana de Ibarbourou publicados por “La Razón”, de Montevideo, y editados luego con el título “Las lenguas de diamante” (1919), le abren el triunfo de par en par. “El cántaro fresco” (1922), “La rosa de los vientos” (1930), “Los loores de Nuestra Señora” (1934), “Chico-Carlo” (1944), “Perdida” (1950), “Azor” (1953), “Los sueños de Natacha” – teatro infantil – (1945), todos ellos recorren una larga trayectoria de sentimientos.
Risa y llanto mezclados y confundidos, difíciles de separar y más difíciles aún de anudar en literatura. El llanto ha sido cantado profusamente en escritos de siglos. La risa también: esa risa a la que Bergson dedicó un importante estudio. “Esta risa – decía Proust en “A la busca del tiempo perdido” – evocaba las rosas encarnaciones, los perfumes contra los cuales parecía que él acabara de frotarse, y entonces, sensual y revelador como un olor de geranio, parecía transportar con él algunas partículas casi ponderables, irritantes y secretas”.
Llanto y risa en un mismo instante.
Difíciles de contar.
Difíciles de expresar.
Sólo los escritores lo intentan.




Por fin alguien reconoce el genio de la mejor poeta uruguaya. Yo ya he hablado de ella alguna vez y he podido comprobar que es poco conocida. A ver si a partir de este reportaje se lee un poco más su obra. Gracias mil, Perlado.
Comentario por Carlos Feral | mayo 9, 2010 |
Hermoso artículo de una gran poeta. Enhorabuena
Comentario por Amando Carabias | mayo 10, 2010 |
Alfonsina Storni, Gabriela Mistral, Juana de Ibarbourou y la más cercana en el tiempo Claribel Alegría, hace que volvamos la vista a la poesía hispano americana. Precioso artículo.Mentxu
Comentario por Mentxu | mayo 11, 2010 |
Gracias: Por la presentación de ésta Escritora, desconocida, para mí… Y me alegra conocerla aunque sea un poco tarde. Deliciosa su poesía- aquí presente. Un saludo
Comentario por Marina Filgueira. | mayo 11, 2010 |
Aunque ya conocía el nombre de esta autora no he leído nada de ella. La añado a mi lista de lectura.
Comentario por Pilar | mayo 13, 2010 |
Conozco la poesía de Juana de Ibarbourou, desde que que soy una niña, mantego en la biblioteca familiar sus obras completas. Si bien es ciero es muy conocida por “las Lenguas de Diamante”1918 tambien estan Cántaro Fresco, Raíz Salvaje, La Rosa de los Vientos, Chico Carlo (cuento),Perdida, Romances del Destino, Canto Rodado, Dualismo Antologá, Destinos, relatos. Oro y Tormenta,Azor, Mensajes del Escriba,Otras páginas varias. Además de: Los loores de NuestraSeñora y estampas de la Biblia, Juan Soldado, Colección de 18 relatos y escribio tambien varias obras para niños:Ejemplario, Libro de lectura, Los sueños de Natascha, que es teatro infantil sobre temas clásicos y en 1968 publico un volumen antológico de su producción lírica.
Yo debo darle las gracias a mi abuelo, escritor costarricense, quien me dio la facilidad de darme a conocer las obras de ella,desde muy niña. A mi padre y a mi madre, que fomentaron en mi el amor por la lectura, y a mis profesores de español y literatura. Estoy consciente de que mucho de la obra de Juana de Ibarbourou no se conoce y es una lástima.
Comentario por Ana Victoria Calzada | febrero 20, 2012 |