Antoni Marí: El Vaso de Plata. Por: Alena Collar.

Esta literatura de la intimidad lleva aparejada la sensación de mundo interior que caracteriza ciertas obras. Obras que son viajes hacia dentro, obras que desgranan con lentitud cómo la vida siempre es otra cosa, cómo el mundo siempre es externo a nuestras más intensas percepciones.

Antoni Marí ha escrito- ya hace más de una década, pero la editorial Libros del Asteroide (Barcelona), está intentando recuperar lo que considera libros fundamentales para la narrativa actual.

Y éste lo es.

Son apenas cien páginas de tersa y sobria escritura, de lenguaje conscientemente ambiguo, de estilo lineal, sin escondites para el lector, sin recovecos, pero dejando entrever todas las zonas ocultas de un adolescente de la España de los sesenta aproximadamente.

Pero no es un libro al uso. No es un libro sobre esa España, ni sobre los conflictos externos, ni sobre política, y además es que a Antoni Marí todo eso le trae al fresco y se le nota.

Este libro divide sus bloques narrativos con el singular título de Obras de Misericordia. Y a través de esta insólita denominación deja que el personaje principal del texto viaje de modo interior hacia dentro de sí mismo y hacia algo que nos golpea suavemente como un resplandor en la nieve: la compasión humana.

Leyendo este breve texto una recuerda a escritores como Albert Camus, como Bernanos, como ciertas páginas de André Maurois.

Antoni Marí expresa en El Vaso de Plata no solo una travesía interior, sino también la llegada a puerto de la radical aventura de vivir.