Genética de la Felicidad: Por: Olga Muñoz.

¿Ustedes irían encantados a un país en el que supieran que el x% de las personas son desgraciadas? … ( Olga Muñoz)

 Genética de la Felicidad.  Olga Muñoz.

He leído en un periódico digital que la felicidad está en los genes, y me ha parecido una muy mala noticia. Si esto es cierto, habrá que replantearse un montón de cosas. Ya desde el principio cuando un bebe nazca, además de preguntar al médico si está bien, si tiene todos los deditos si será alto o bajo le tendremos que preguntar también si será feliz o no.

 

Hasta ahora entendía que la felicidad era algo que nosotros mismos podíamos trabajar. Algo que los padres, intentábamos para nuestros hijos, sin conseguirlo muchas veces, (ahora lo entiendo)… Me pregunto que va a ser a partir de ahora de la cantidad de sicólogos conductistas que nos ayudaban a cambiar nuestra forma de enfocar las cosas y así encontrar la felicidad. ¿Qué va a ser de los libros y libros que se han escrito sobre la felicidad cómo conseguirla? Y…¿Cuándo uno se siente feliz, si sabemos que nuestro “gen felicitas” no está entre los nuestros, que es lo que sentimos? ¿Cómo llamaremos a esa sensación que alguna vez, de vez en cuando, por suerte, sentimos?

 

Me parece que el titular es mucho más que un titular, porque cambia la esencia de muchas de las creencias y actitud ante la vida de las personas.

Por otra parte, si llegamos a conocer que en nuestros genes no está el de la felicidad, o está en grado mínimo, ¿llegaremos a dejar de luchar por conseguir algo que sabemos que no conseguiremos?  ¿Nos admitiremos desgraciados desde ese conocimiento? Es algo así como: “En España el 60 % de la población es “genéticamente infeliz”. Esa noticia influiría hasta en el índice de turistas que vendrían a nuestro país. ¿Ustedes irían encantados a un país en el que supieran que el x% de las personas son desgraciadas? Cualquiera pensaríamos que debe ser un país súper aburrido, sin vida, sin gracia, en resumen poco atractivo para ir a pasarlo bien.

 

Evidentemente tengo que contrastar la noticia. No es algo para no profundizar en ello pero así de pronto pienso en las personas que hoy, inicio de las vacaciones de Semana Santa, se preparan para ese viaje fantástico a Cancún, a París, o La Toscana (A pesar de que luego los hoteles resulten lo peor). Recuerdo la cara embobada de la parejita en el metro haciéndose carantoñas, (y que sueñan con que se las van a seguir haciendo durante años), miro al parque que veo desde mi ventana y está lleno de niños con padres que les cuidan mientras se les pone a su vez cara de “jocker” de lo monísimos que están y de lo mucho que les quieren y, así sin pensar mucho más me parece que lo que sienten si no es felicidad debe ser algo bastante parecido. Pero por si acaso: un deseo: Genéticamente o Inventadamente ¡Que sean Felices!

 

Y por si acaso se descubre que la noticia no tiene fundamento…inténtenlo con todas sus fuerzas cada día. Yo sobre todo creo en  la fuerza de la voluntad del hombre para cambiar las cosas y esa creencia a mí, al menos, me hace feliz.