Bodies the Exhibitíon: Por: Olga Muñoz

Me pregunto ¿que pensarán al verse contemplados por cientos de ojos que escudriñan hasta el último y recóndito centímetro de piel, músculo o hueso? ( Olga Muñoz)

 Bodies the Exhibition: Por : Olga Muñoz

“Aquí estoy. Aquí está mi cuerpo para que tú aprendas, para que tú investigues, para que te emociones o para que admires la perfección de mi engranaje interior. Mira, siente el miedo ante la enfermedad al ver mis órganos ya enfermos

 

“¿Quién eres? ¿Por qué me miras sin pudor? ¿Por qué señalas partes de mi cuerpo como el que señala un objeto de estudio sin más? ¿Porqué ríes ante mí e incluso gastas bromas ante esto que otros han amado, besado, recorrido con ojos de cariño?”

 

No deja impasible. Dudo que nadie haya podido estar ahí y no hacerse después mil preguntas y reflexiones. Seguramente todas ellas encontradas.

 

“Bodies the exhibition” es mucho más que una exposición. Durante más de una hora he paseado entre cuerpos al desnudo, sin piel que tape lo que hay dentro y creo que ha merecido la pena. Si tuviera que resumir brevemente, en una palabra, lo que he sentido sería “respeto”. Respeto por esos cuerpos que nos permiten aprender, darnos cuenta de nuestra composición, de la disposición de nuestro órganos, todos ellos ordenados a la perfección y no se bien por qué mano. Un engranaje imposible de adivinar, ni descifrar que parte mueve a otra. Respeto por las personas que han hecho un trabajo impresionante en unos cuerpos ya sin vida y que de alguna manera, aún siendo su profesión, tiene que ser muy impactante. Y respeto por la persona que se decidió a montar un trabajo así, que se atrevió a arriesgarse a las criticas, que supongo ha tenido, y prefirió ser fiel a lo que el pensaba que era digno de hacerse para llegar a un conocimiento mejor de nuestro cuerpo.

 

La exposición está montada de forma muy didáctica y así la he sentido yo y supongo que casi todo el que la ve. Impresiona la cantidad de músculos, nervios, huesos y huesecillos que forman nuestro cuerpo y que nos permiten andar; mover mis dedos como yo hago ahora, escribiendo estas letras. Hay acciones que necesitan poner en marcha un montón de piezas que, combinadas entre si, nos permite hacer un movimiento de apenas un segundo. ¡Impresionante!

 

Me asombró especialmente la disposición en capas de nuestros músculos, uno sobre otro, contrapeados…Los huesos de nuestra columna, mucho más grandes de lo que creía, el corazón y su complejo interior: una maravilla de ingeniería. Pude comprobar la diferencia entre un hígado sano y un que no lo era y unos pulmones sanos junto a los de un fumador y piensas que nunca, nunca más vas a fumar ni un sólo cigarrillo.

 

Hay también una pequeña sala con lo que pudieron ser niños y no llegaron a serlo. En 8 semanas el corazón ya está formado… un minúsculo corazón pero que late como el mío ante él, en ese pequeño cuerpo dentro de ese pequeño frasco que nos enfrenta, de nuevo, a miles de preguntas…

 

Mi agradecimiento sobre todo a las personas que han tenido la generosidad de dejarnos ver en los cuerpos de sus padres, hijos, o hermanos nuestro propio cuerpo y aprender en ellos a cuidar los nuestros.  Gracias.

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Esta exposición llega a Madrid, después de visitar países como Holanda, Brasil, EEUU, en noviembre se pudo ver en Barcelona. Entonces el Periódico La Vanguardia dijo de ella: “La conservación de los cuerpos con polímero es una técnica por la que el tejido humano se conserva permanentemente por medio de caucho de silicona líquido, que evita el proceso de descomposición natural. Se muestran 17 cuerpos humanos y más de 200 órganos en nueve galerías temáticas para mostrar el funcionamiento de los diversos sistemas del cuerpo humano. Además, se pueden visualizar las consecuencias de las enfermedades en el organismo humano”.

La exposición se celebra en la Plaza de Colón y estará abierta hasta el 30 de abril.