España sin Eñe: Por Emma Rodríguez.

 Supongo que los oriundos de Extremadura se enfadarían bastante si de repente pasaran a ser “extremenos” y nos dirían, con toda la razón del mundo, que a ellos no los hace de menos nadie.

España sin Eñe.  Por : Emma Rodríguez.

Hace unos días, revisando papeles, encontré unas viejas cartas que me había enviado mi tía desde América. Al releerlas me fijé en que en ellas no figuraba la letra eñe porque las máquinas de escribir de allende los mares, en aquella época, carecían de ella.

Y, a mí, que me gusta “sacarle punta” a todo, pues me dio por empezar a pensar cómo sería nuestro país si prescindiéramos de la querida y entrañable “ñ”. Llegué a la conclusión de que perderíamos absolutamente nuestra identidad, es más, incluso bajaríamos de categoría. Porque nuestra piel de toro al cambiar el ilustre nombre de España por “Espana” se quedaría en una simple tela, ya no podríamos decir que es  piel sino que es- pana, y nosotros seríamos “espanoles”, algo así como si nos quedáramos en “panos” menores.

También sería un poco triste ir a “banarse” a la playa y nadar junto a las “penas” que con las que nos da la vida ya tenemos bastante sin que, además, te las vayas tropezando por ahí. Y no digamos los habitantes de Cádiz que viven junto al “Penón” de Gibraltar, bueno, en realidad aquí no quedaría mal el cambio porque la verdad es que esa sí es una pena bien grande.

Hablando de pueblos y gentes, supongo que los oriundos de Extremadura se enfadarían bastante si de repente pasaran a ser “extremenos” y nos dirían, con toda la razón del mundo, que a ellos no los hace de menos nadie. En parecida situación estarían los “coruneses” o “malaguenos”, y qué vamos a decir de los “manos” y las “manas” o los “alcarrenos” , “tinerfenos”… Y un larguísimo etc de gentilicios, no sólo españoles sino también hispano-americanos.

Si ir a la playa sería triste, no lo sería menos ir al campo a disfrutar de la naturaleza y tener que dormir en tiendas de “campana”, con lo incómodo que debe ser eso y si además “suenas” en voz alta, debe de haber un eco tremendo, vamos, como para que el “companero” o ¿campanero?, no pueda pegar ojo y se levante por la “manana” sin poder “pestanear” ni siquiera aunque se tropiece con un “rebano” de vacas furiosas porque sus “duenos” no las han “ordenado” todavía, claro que siempre nos queda el consuelo de guarecernos en alguna “cabana” que haya por los “aledanos”.

Y yo me pregunto cómo sabrán las “pinas” y los “pinones” y si el fuego arderá cuando le echemos “lena” para asar las “castanas” que hemos recogido y los peces del río que tratamos de pescar con nuestras flamantes “canas”, aunque mucho me temo que éstas no tendrán gran resistencia y que nos quedaremos con las ganas, y que lo pensaremos muy mucho antes de volver a pasar unos días a la “montana” y no me refiero a la rusa, precisamente, qué también podría ser.

Y para seguir con tristezas, se imaginan ustedes, salir con los amigos a tomarnos unas “canas”, ups, yo creo que con tomarnos el pelo ya tenemos bastante pero a las canas será mejor que las dejemos en paz, no vaya a ser que “rinamos” y nos peleemos y se empiecen a repartir “punetazos” y acabe costándonos la broma un “rinón” para, encima, quedar con la sed y sin habernos tomado ni siquiera una sola jarra de cerveza.

Y ya para terminar, yo quisiera saber cómo nos podríamos recoger el pelo en un “mono” o tomarnos una copa de “conac” o beber del “cano” de una fuente o recordar aquello de los “canones” de Espronceda o leer las “vinetas” de los cómics…

Sin la “ñ” nos quedaríamos incluso sin nuestro “taco” nacional, y no sé a ustedes, “senoras” y “senores”, pero a mí no me gustaría nada cumplir “anos” y muchísimo menos que el 31 de diciembre me dijera la gente: ¡Feliz “Ano” Nuevo!, que eso debe de doler mucho, ¿verdad? 

Así que por todo eso y por muchísimo más yo prefiero una España con eñe. ¡”Cono”!

* Nota de La Dirección de Alenarte*

Por un problema de salud de Olga Muñoz, se ha procedido a un cambio momentáneo en esta Sección y en ReciclArte.

Emma Rodríguez ha tenido la gentileza de ceder su artículo para esta Sección, e Issa Martínez se incorpora a Reciclarte. *