Guerra y Paz. León Tolstoi guionista de cine. Por: Virginia Seguí

El cinematógrafo interesó en Rusia desde sus primeras épocas, siendo uno de los primeros países en los que se hicieron representaciones cinematográficas. El propio Tolstoi manifestaba en 1910 que: <El cinematógrafo debe expresar la verdad rusa bajo todas sus formas y de la manera más exacta. Debe registrar la vida tal como es, sin deformarla con fantásticas traducciones, pero sin prescindir de la parte imaginativa>.

Guerra y Paz. León Tolstoi guionista de cine. Por:  Virginia Seguí.

 

León Tolstoi (Fig.1) puede ser considerado uno de los literatos de mayor éxito como guionista de cine, la The Internet Movie Database contiene mas de 140 películas basadas en sus obras; el libro Guiness de los record le tiene entre los autores más veces adaptado; y algunos de sus títulos tienen muchas versiones en su haber: 23 para Resurrección; Ana Karenina 19 y 13 para el Cadáver viviente.  

El cinematógrafo interesó en Rusia desde sus inicios, siendo uno de los primeros países en los que se hicieron representaciones cinematográficas. El propio León Tolstoi manifestaba en 1910 que: <El cinematógrafo debe expresar la verdad rusa bajo todas sus formas y de la manera más exacta. Debe registrar la vida tal como es, sin deformarla con fantásticas traducciones, pero sin prescindir de la parte imaginativa>.

 

 

Curiosamente la adaptación cinematográfica de sus obras literarias ha ayudado a que esto se cumpla y un buen ejemplo de ello es lo que sucede con una de sus obras más  conocidas Guerra y Paz, en la que Tolstoi organiza una historia en la Rusia zarista de principios del XIX, con un trasfondo histórico dominado por la invasión napoleónica, en el que los miembros de tres importantes familias rusas entrecruzan sus vidas, desplegando ante nosotros un entramado social y psicológico considerado uno de los mejores análisis del alma rusa. Fedor Dostoievski dijo de ella: <Guerra y paz es una obra capital, pero es lástima que haya en ella demasiados y minuciosos pormenores psicológicos>; y Baden opinaba también que: <Centenares de monografías históricas y etnográficas no nos darán jamás una idea tan precisa del carácter y del temperamento rusos […]>. (Fig.2)

 Titulada inicialmente El año 1805, Tolstoi comenzó a trabajar en ella hacia 1864, iniciando su publicación a principios de 1868, una segunda edición, compuesta ya de sus cuatro partes fundamentales, veía la luz a finales del año siguiente.

Los pioneros del cinematógrafo en su búsqueda de temas que llevar a la pantalla encontraron en la literatura una de sus mejores fuentes, ya que mediante una reorganización de las obras a medida de sus intereses adaptaban los guiones, intentando mantener en ellos el espíritu, produciéndose un trasvase del texto a la imagen; la incapacidad cinematográfica de reproducir la minuciosidad del texto se veía compensaba, en lo posible, por el enriquecimiento que produce la posibilidad de visualizarlo. La obra de Tolstoi relata una época llena de conflictos bélicos en los que los ejércitos se colocaban en los campos de batalla físicamente y los enfrentamientos acaban en el cuerpo a cuerpo; por tanto su escenificación era complicada y requería la participación de numerosos extras, de hecho la versión soviética dirigida en 1968 por Sergei Bondarchuk figura en el libro Guines de los record por la participación de 120000 extras que, como soldados, fueron utilizados para la recreación de la batalla de Borodino. (Fig. 3)

Normalmente los guionistas después de estudiado el texto original, planifican el hilo argumental que consideran más adecuado para el guión, eligiendo los personales más significativos para darles la relevancia que cada uno requiere; con frecuencia uno de ellos destaca de entre los demás por sus especiales características y entonces lo eligen dándole la preponderancia necesaria para conseguir sus fines; en la obra de Tolstoi, sin duda, es Natacha, la joven hija de los Rostov, la que tiene mayor atractivo. Al principio de la obra ella tiene tan solo trece años y durante su transcurso los acontecimientos van afectándola de una u otra forma; mientras ella, con la inocencia y encanto que le caracterizan, los vive intensamente para acabar la novela transformada en una mujer de veintiocho años esposa y madre. Aunque, en general, las versiones cinematográficas, se centren más en sus amores, con el príncipe Andres Volkonski con el que se comprometerá y estará a punto de casare; Anatoli Kuragin quien la seducirá hasta enfermar cuando sea consciente de su engaño, y Pierre Bezukhov con quien finalmente logrará la estabilidad necesaria para ser feliz y crear una familia.

La primera prueba del atractivo que el personaje de la joven condesa tiene para el cine, la tenemos ya en 1915 con la primera versión, una producción rusa, naturalmente muda y en blanco y negro, dirigida por Vladimir Gardin; que se estrena con el título de Natasha Rostova, corriendo a cargo de la bailarina rusa Vera Karilli el papel de la protagonista (Fig.4)

En la extensa filmografía que, pudiéramos decir tienen como guionista a Tolstoi, esta obra no es de las que se han realizado con mayor frecuencia, posiblemente por su extensión y dificultades de escenificación. No obstante cabe destacar la versión de 1956 ya que se trata de una coproducción italoamericana dirigida por King Vidor y producida por Dino de Laurentis y Carlo Ponti. Audrey Hepbrum interpreta en esta ocasión a Natasha Rostova en una de sus mejores creaciones, a cargo de Henry Fonda el papel de Pierre Bezukhov y Mel Ferrer como príncipe Andrés Volkonski. (Fig.5-6-7)

 Además de la ya señalada versión dirigida e interpretada, en el papel de Pierre, por Sergei Bondarchuk; existe otra versión rodada en 1972, aunque ya concebida como serie de televisión rodada por la BBC que consta de 20 episodios, e interpretada por Anthony Hopkins y Morad Hood, en los papeles de Pierre y Natasha. (Fig.8)

 

 

En cualquier caso destacar el personaje femenino creado por Tolstoi al que dota de las características propias de la mujer del siglo XIX, una mujer que, en este caso, pertenece a una clase social privilegiada, con acceso a la educación que tradicionalmente recibían las señoritas con este estatus; haciendo de ellas mujeres capaces de demostrar su sagacidad e inteligencia, Natasha será capáz, ademas de hacerlo sin perder esa inocencia y espontaneidad en las que reside gran parte de su atractivo.