La Historia del Jazz: Por los Caminos de Dixieland. Por: Alfredo Rodríguez.

Independientemente de quienes fueran los auténticos inventores del jazz, blancos o negros, lo que está claro es que el primer combo que grabó, ayudado por las leyes discriminatorias que todo hay que decirlo, temas de raíz jazzística fue la Original Dixieland Jazz Band (OJDB), formada íntegramente por músicos blancos, como eran Larry Shields (clarinete), Nick La Rocca (trompeta), Eddie Edwards (trombón), Henry Ragas (piano) y Tony Sbarbaro (batería).

 

 

 

 

 

 

La Historia del Jazz: Por los Caminos de Dixieland. Por Alfredo Rodríguez.

 

Para entender un poco el entramado de situaciones que van a dar origen al nacimiento y posteriores ramificaciones del jazz, tenemos que remontarnos a la llegada de los europeos al continente americano, más concretamente a la zona del sur de los actuales Estados Unidos. Primero fueron los españoles y luego los franceses, quienes se impusieron a los pobladores autóctonos, y lo que se vinieron a unir los esclavos negros.

Todo ello va gestado un ambiente musical en el que confluyen diferentes tradiciones, ya que cada una de esas poblaciones tenía sus propias canciones de trabajo, de celebración, de funerales…, y que, con el paso del tiempo, convertirán a la ciudad de Nueva Orleans en un crisol de músicas que cobraron proyección mundial.

Los historiadores del jazz, y estilos próximos como es el caso del Dixieland, se fijan en las circunstancias históricas que se generaron una vez finalizada la Guerra de Secesión americana (1865), que culminó con la abolición de la esclavitud lo que originó una masa de personas que salieron en busca de un trabajo remunerado, y muchos de ellos entraron en el mundo de la música, tanto blancos como negros, mientras que otros provenían de las banda militares que una vez finalizada la guerra se disolvieron, y eso puso en el mercado muchos instrumentos de segunda mano que pudieron ser adquiridos por esos músicos de “nuevo cuño”.

 

 

Nueva Orleans era en esas décadas finales del siglo XIX, una ciudad populosa con un puerto, situado en la boca del Mississippi, muy importante lo que creaba oportunidades de trabajo, lo que sirvió de polo de atracción importante para masas de desocupados en busca de una forma de ganarse la vida. Allí blancos y negros, entran en contacto y se empiezan a influir unos en otros, ya que mientras los blancos solían tener una formación musical reglada, los negros tenían unos ritmos diferenciados. En este punto, surge la controversia entre los historiadores que defienden el origen negro del jazz, los que están más en la línea de dar protagonismo a los blancos, o la tercera vía que defiende las influencias mutuas y la imposibilidad de otorgar la paternidad exclusiva a una de las dos comunidades.  Siguiendo esta taxonomía, se suele decir que la forma de tocar de las gentes de color, daría origen al llamado estilo Nueva Orleans, mientras que el Dixieland sería la interpretación de los músicos blancos de ese estilo primigenio a partir, más o menos, de 1910, afirmación que olvida que muchos músicos negros tocaron Dixieland, como, por ejemplo, Louis Armstrong, por citar sólo uno.

Las formaciones musicales originarias solían componerse de trompeta, clarinete y trombón, como instrumentos líderes, acompañados por una base rítmica con contrabajo, batería, banjo y piano, instrumento éste último que se incorporará cuando los combos empiecen a tocar en locales cerrados, ya que en los inicios las formaciones tendrán un carácter más callejero, amenizando desfiles, funerales y otros eventos, lo que les obliga a optar por instrumentos que se puedan transportar con facilidad.

En el año 1894 se decretan leyes de segregación racial en Nueva Orleans, lo que hace que la población de origen europeo y los criollos ocupen las zonas más próximas al mar, mientras que los antiguos esclavos tienen que irse a las zonas altas de la ciudad. Tres años después, se decretó la reclusión de los locales de ambiente nocturno (prostíbulos, garitos de juego, cabarets…) en el distrito de Storyville, al que los locales conocían simplemente como “el distrito”. Todos esos locales, empezaron a contar con agrupaciones musicales que amenizaban el ambiente a sus visitantes, quienes podían escuchar desde pianistas de ragtime, a tríos de cuerda, e incluso bandas de viento metal.

Eso fue así hasta que un 12 de noviembre de 1917, ya con los Estados Unidos metidos en la Primera Guerra Mundial, se ordenó el cierre de “el distrito”, siguiendo las instrucciones de los departamentos de Guerra y de la Marina, lo que generó una diáspora de músicos hacia Chicago fundamentalmente, ciudad que tenía una importante población de color, y en la que la Ley Seca había generado una importante proliferación de clubes nocturnos clandestinos que necesitaban músicos para amenizar sus noches, además de que se pagaba bien a los intérpretes.

  

Independientemente de quienes fueran los auténticos inventores del jazz, blancos o negros, lo que está claro es que el primer combo que grabó, ayudado por las leyes discriminatorias que todo hay que decirlo, temas de raíz jazzística fue la Original Dixieland Jazz Band (OJDB), formada íntegramente por músicos blancos, como eran Larry Shields (clarinete), Nick La Rocca (trompeta), Eddie Edwards (trombón), Henry Ragas (piano) y Tony Sbarbaro (batería).

En 1916 Nick La Rocca llega a Chicago con la Stein Dixie Jazz Band, y cuando esta formación se rompe, La Rocca formará la ODBJ y firmará un contrato con Columbia, para entrar en el estudio y grabar los dos primeros temas de jazz de la historia. Era el año 1917, y los temas eran Livery Stable Blus y Dixieland Jazz Band One Step, para, un mes más tarde, grabar el primer disco de jazz. Esa formación tendrá un gran éxito, que le llevó a cruzar el Atlántico para tocar en Inglaterra, y dar una serie de conciertos en Londres que fueron grabados por Columbia. El regreso a los Estados Unidos trajo la disolución del grupo.

                                               

 

 

El estilo Dixieland se mantendrá durante la década de los 30, y conocerá otro momento de esplendor a mediados de los 40, y hoy se sigue manteniendo con la celebración de algunos festivales en distintas partes de Europa, España incluida, y los Estados Unidos.

 

 

 

 

 

 

 * Los créditos de la fotografía número dos, son de  : Old_New_Orleans *