Una tormenta junto al Arga. Por: Iasone Cañada. Grandes amores para un museo: La exposición en el Van Gogh de Ámsterdam. Por: Pilar Moreno.

 

Cuando la naturaleza se revuelve en varios frentes a la vez, con esta violencia, es casi imposible no asustarse, no sentirse alerta, no echar mano de la cautela. (Iasone Cañada)

 

La Fundación holandesa Rembrandt, para celebrar este ciento veinte y cinco aniversario de su existencia, ha organizado la exposición “125 Grandes amores” en el Museo Van Gogh en Ámsterdam. Más de treinta museos holandeses muestran, por una sola vez juntos, una selección de las mejores obras que han adquirido con la ayuda de la Fundación.  (Pilar Moreno)

 

 

Una Tormenta junto al Arga. Por: Iasone Cañada.

 

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 Es tal la fuerza con que baja el agua del Río Arga que nos saca de casa. Es increíble que llegue el ruido hasta dentro de los hogares cercanos y no tan cercanos. Impresiona el poder que arrasa este cauce hoy enloquecido.

 

 

 

 

 

 

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Es final del otoño y las circunstancias las normales. Pero cuando la naturaleza se revuelve en varios frentes a la vez, con esta violencia, es casi imposible no asustarse, no sentirse alerta, no echar mano de la cautela para nuestros siguientes movimientos.

Irreconocibles los contornos de siempre, a seguro desde lo alto, presenciar este momento no deja de tener un toque majestuoso. La fuerza de la naturaleza es de tal calibre que a veces el ser humano, en proporción, deviene diminuto y frágil.

 

 

 

 

 

 

 

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Hoy… ¿cuántas tormentas ha habido aquí cerca? La nieve se acerca, la temperatura baja y el cielo se oscurece a media mañana como si llegara la noche en un segundo.

La gente se refugia en los bares, comentando lo extraordinario, en un guiño cómplice, porque compartimos este instante. Gente desconocida que ese día, hoy, se siente unida a quienes viven cerca, en el lugar de riesgo.

 

Desde la puerta se ven los árboles que igualmente saben, que se acaba el otoño. Pero aun les queda esa luz extraordinaria, atrapada en sus hojas, incluso en las que ya han caído al suelo.

  

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Todo huele distinto. Es una mañana entrañable. Hoy nos sentimos felices de no estar solos, de no estar solas.

 

 

 

 

 

 

 

 

cinco-iasoneHablamos en el bar, de todo aquello que una tormenta puede llevarse por delante. Cada cual cuenta sus historias vividas, y aquellas personas con más años, son las que tienen más en la memoria. Escucharles es un gran placer. Nos ofrecen un “caldico” haciendo que la sensación entrañable y calida siga ahí…un cierto regocijo, porque hoy es un día especial y cuando en un día coinciden varias situaciones extraordinarias, es como si la vida nos recordara lo impredecible de nuestra existencia. Sentirse acompañada nos recuerda que estamos mucho más cerca unos seres de otros, de lo que pensamos y sentimos habitualmente.

 

 

seis-iasoneComienza a nevar. Sigue oscureciéndose la mañana. Un cierto aroma atrae a la gente…

Nos vamos a comparar unas castañas, para mantener las manos calentitas y hacer delicioso el camino de vuelta a casa.

 Hoy ha sido un día increíble y tras dedicar unos momentos a todas aquellas personas expuestas a las inclemencias de hoy, vuelvo a casa dando gracias por el privilegio de vivir donde vivo.

 

 

 

 

siete-iasoneJuego con las castañas en los bolsillos. Que bien huelen…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Grandes amores para un museo : La exposición en el Van Gogh de Ámsterdam. Por : Pilar Moreno.

 

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Tengo una pregunta para ti: si tuvieras que organizar una exposición, ¿qué tres obras de arte no deben de faltar en tu museo? No sé si te será difícil dar respuesta con este límite impuesto, pero más difícil será estar de acuerdo con esa elección si se ha hecho desde el sentido de la belleza. El problema está en si definimos la belleza en el arte como un ideal que el artista persigue y que sensibiliza nuestro sentido estético, o como la propiedad, el carácter, que nos hace amarlas por lo que son. En cualquier caso, el concepto de la belleza es algo personal que está relacionado con las sensaciones que nos provoca su contemplación, y que se acerca al pensamiento del filósofo Emanuel Kant cuando dice: la belleza es lo que gusta de un objeto, de una manera general sin que tenga que ser útil necesariamente.

 

 

 

 

 

 

 

 ( Reloj de Napoleón. Luís Moinet)

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Tampoco lo ha tenido fácil la Fundación holandesa Rembrandt, que desde sus inicios en1883 tiene por objetivo apoyar económicamente, mediante préstamos y donativos, los museos holandeses en la compra de importantes obras de arte. Para celebrar este ciento veinte y cinco aniversario de su existencia, ha organizado la exposición “125 Grandes amores” en el Museo Van Gogh en Ámsterdam. Más de treinta museos holandeses muestran, por una sola vez juntos, una selección de las mejores obras que han adquirido con la ayuda de la Fundación.

 

                                                                    Goya. Retrato de Don Ramón Satué)

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 Su meta ha sido, desde el principio, conservar para Holanda sus obras de arte más destacadas cuando los museos apenas disponían de medios para adquirirlas. Gracias a ello, lienzos de Rembrandt y Vermeer tienen su sitio en museos holandeses. Más tarde esta finalidad se ha extendido al arte extranjero y moderno, que forman también parte de la colección. Ahora se muestran al público ciento veinticinco de las más importantes y notables de estas obras, ciento veinticinco grandes amores. 

¿Qué es lo que hace brotar el amor por una determinada obra de arte, es su historia y pasado, es la estética, es el valor lo que nos atrae o es su funcionabilidad si la tiene? Yo no creo en reglas que inciten a considerar estos valores iniciales, sí en la existencia de una energía insondable en las obras, que nos acerca al artista y provoca en cada uno de nosotros una espiral de emociones de atración o rechazo.

 Esto ha sido sin duda alguna uno de los conceptos que se ha tenido en cuenta para la elección de estas ciento veinticinco obras expuestas en el museo, como igualmente para su distribución y acomodo en las salas por el diseñador y el director del evento. Así encontramos en el museo tanto obras de viejos maestros holandeses como de mas allá de sus fronteras: Johannes Vermeer, Fra Angélico, Jan Steen, Giambattista Moroni, Johannes Verspronck, Goya, Rembrandt, Jan van Goyen, y otros; igualmente piezas del arte moderno y contemporáneo: Frank Lloyd Wright, Alma Tadena, Matisse, Odilon Rondon, Manet, Chagall, Rietveld, incluso una pequeña escultura de Pablo Picasso (Buho, aprox. 1951-1953) de escayola, metal, cerámica y goma.

 

 

 ( Rembrandt. Retrato de un hombre Viejo)

rembrandet Obras que dan la visión personal del artista de lo que es el arte, y con la que podemos estar o no de acuerdo. Es el caso de Picasso que hace uso de cualquier posible elemento para producir arte: ayudándose de una cajita, una tapadera de lata, algunos clavos y alcayatas, junto con otros restos y unos pegotes de escayola, consigue dar vida a ese buho joven y algo desgarbado de la exposición. Podría ser una anécdota si no fuera que muchas veces es su historial lo que hace a la pieza ser más deseada, como es un reloj de Louis Moinet (1758-1853) que tiene todo el aire de una verdadera novela: en 1806 fue regalado a Napoleón por la ciudad francesa de Lyon. Años más tarde se salvó de un gran incendio gracias a que había sido robado; a continuación estuvo viajando “como una atración de feria” durante tiempo, y finalmente se pagó con él una factura de hotel que había superado todas las previsiones.

 

Lienzos, dibujos, cristal, plata, cerámica, un globo terráqueo (1640), tallas de madera, una pila bautismal (1250) y otros objetos reunidos en varias salas del museo, muestran el resultado del esfuerzo y la dedicación de la Fundación Rembrandt para conservar para Holanda el patrimonio artístico y enriquecer las colecciones de los museos. El cuidado con que está presentada la exposición, la distribución en las salas, la composición del color y el juego de luces en muros y vitrinas, hablan de la especial atención y detalle con que han sido tratados cada uno de estos ciento veinticinco grandes amores de los museos.