El Greco, el Pintor de Dios. Por: Cristina Jimeno Bayona

el_greco Dos historias de amor y una lucha de la luz frente a la oscuridad son los puntos  en los que se apoya este importante acercamiento a la figura de uno de los pintores más importantes de la historia del arte ( Cristina Jimeno Bayona)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Greco: el pintor de Dios.  Por:  Cristina Jimeno Bayona.

 

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La vida de Domenikos Theotokopoulos, universalmente conocido como El Greco (1541-1614), fue novelada por el escritor griego Dimitris Siatopoulos en su libro ‘El pintor de Dios’ La banda musical la compuso Vangelis. Co-escrita por el propio Smaragdis y Jackie Pavlenko, El Greco narra la historia del artista y constante luchador por la libertad Domenicos Theotokopoulos, conocido universalmente por dicho sobrenombre . Situada en los siglos XVI y XVII, la búsqueda de El Greco en pos de libertad y amor transcurre desde las cortes de Creta y Venecia hasta la española Toledo, donde topa con su mayor adversario: la Santa Inquisición y con  Niño de Guevara, sacerdote que conoce a El Greco en Italia y que luego le persigue en España y se transforma en su mayor enemigo. El rodaje se ha realizado en inglés, griego y castellano. Se grabó en  Creta, Markópulo, Rodas, Verona, Toledo y Barcelona.

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Los actores principales que dan vida a los distintos personajes son, Juan Diego Botto, en el papel del inquisidor general Niño de Guevara .El británico Nick Ashdon, como El Greco. La bella Jerónima de las Cuevas, compañera y madre del hijo de El Greco, es interpretada por Laia Marull. Dimitra Machuka da vida a Francesca Da Rimi, amante de El Greco en Creta, quien aboga por su vida ante el inquisidor Guevara, y  Lakis Lazópulos, que hace las veces de un pastor griego que acompaña en su exilio al protagonista.

La película, es una coproducción hispano-griega con un presupuesto de 7 millones de euros. Se estrenó en España el  21 de noviembre de 2008.

 

 

El cine y la pintura  siempre han ido irremediablemente de la mano. Tanto en tono documentalista, más teatralizado o poéticamente cinematográfico, muchos son las biografías cinematográficas que han reflejado la intimidad del artista ante su obra.

El Greco fue uno de los artistas más destacados del Barroco. Formado en la escuela de Venecia, desarrolló un estilo inclasificable que asombró a sus contemporáneos y fascinó a sus colegas del siglo XX, que lo reconocieron como un precursor de movimientos vanguardistas como el Expresionismo (por la deformación tortuosa de las anatomías) y del Cubismo. En todos sus cuadros, como detalla el filme, El Greco trataba de convertir en santos a la gente corriente,a la que  utilizaba de modelo para sus pinturas de carácter religioso. “Fue un personaje que luchó por sus ideales, por lo que creía, y puso toda su pasión”, detalló el actor que debuta en el cine dando vida a este personaje histórico. Dos historias de amor y una lucha de la luz frente a la oscuridad son los puntos  en los que se apoya este importante acercamiento a la figura de uno de los pintores más importantes de la historia del arte. Aunque la película adolece de cierto rigor histórico (como la alusión a Cervantes que resulta un tanto ridícula y fuera de lugar), personalmente me gustó porque la película nos acerca al Greco más humano.

La atmósfera es una de las cosas mejor trabajadas. Atmósfera sobre contrastes artísticos y sobre una época (siglo XVI) tan rica en el plano pictórico, ya sea en el  siglo de Oro de Felipe II, ya  en la Italia Renacentista. Si bien el director cretense pasa al vuelo por la primera formación del pintor, en Creta, cuando ya contaba con cierto prestigio, así como por su etapa italiana posterior, donde obvia la estancia de Domenikos en Roma, y la influencia que la herencia de Miguel Ángel y Rafael dieron a su pintura.

 La narración lleva un ritmo adecuado y visualmente es atractiva, si bien es cierto que en determinados momentos puede resultar excesivamente grandilocuente y un poco lenta  La ambientación, el vestuario y la fotografía .son  excelentes. La fotografía y los decorados se alían para lograr que las imágenes tengan una cualidad pictórica que resulta cuando menos curiosa.

Destacar las actuaciones de los protagonistas Nick Ashdon y Juan Diego Botto que, desde mi punto de vista, hacen un papel magistral. Debo decir sin embargo que la figura del personaje  encarnada  por este último puede resultar demasiado estereotipada, pues como quien dice el Niño de Guevara aparece retratado como un” malvado de manual” .