Nuevas Voces de la Narrativa Actual. Silvia Ugidos. Por: Hilario Barrero.

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          ¡Qué mejor manera de empezar el año que con este libro que me llegó ayer, cuando 2009 tiene sólo unos días de vida! ¡Y qué libro! Un libro preciso y precioso, con una ironía “made in Ugidos” que puede haber perdido la cabeza en materia de amor, pero que la tiene muy bien puesta en materia de vida, de observación, una cabeza con una mirada que ve el revés de las cosas, los remiendos del alma, que desnuda a la vez que viste. Una mirada que degüella la estupidez humana y corona a la belleza.

            Me han sorprendido, sobre todo, las crónicas viajeras que son realmente espléndidas. Captando el detalle, la metáfora desbocada, el matiz de la luz, la sombra del arco y aunando la vieja tradición viajera de los grandes maestros con la más rabiosa mirada, rebelde, agresiva, demoledora.

 ( Hilario Barrero).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sentar Cabeza, de Silvia Ugidos. Por: Hilario Barrero.

 

 

 

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Los relatos son tal vez lo más importante del libro en cuanto a narrativa se refiere. La manera como describe la autora a los personajes, la economía de palabras, la precisión en el adjetivo y la mirada con que baña el ambiente son deslumbrantes. Algunos de los personajes han podido perder la cabeza aunque la lleven sobre los hombros, pero por lo bien retratados se quedan muy dentro de uno y ya forman parte de la familia.

            Los artículos son ejemplares en cuando a brevedad, artesanalmente hechos, un pie de foto  personal a las noticias del día, al libro que lees, a la vida que pasa… Todos con una introducción que ciega y que uno no sabe muy bien qué va a iluminar pero que en el cuerpo del trabajo te deja ver claro el asunto. Y al final la puñalada o la caricia.

            Cuando vivía en Barcelona leía a diario “La Vanguardia” y disfrutaba mucho con el artículo de Noel Clarasó que se publicaba en la última página. (Incluso llegamos a escribirnos)  Yo creía que era el único en el mundo que le recordaba y con alegría veo que en este libro se le  cita con una de sus hilarantes frases lo que hace al libro, al menos para mi, más especial.  No hace falta decir que la fotografía de Juan Ochoa es admirable y oportuna, la nota en la contraportada brillante, el formato del libro conveniente y práctico y el “desorden” tan ordenado de los textos altamente significativo.

         La burla, la sátira, la poesía, la ternura, el poder ver los pespuntes al dobladillo de la vida hacen de “Sentar cabeza” un libro para abrirse de corazón y cerrarse de piernas y no poner nunca en tela de juicio las palabras de una estatua que habla o de una mujer que cortaba su rostro de todas las fotografías. Por la precisión, el sentido de la gracia, las sorprendentes imágenes, la fuerza conque usa los colores, el ruido apacible de la voz narrativa, el manejo de la frase y la fragancia de la prosa ha vuelto a ponerle rostros y cabezas a las fotografías de la mujer hermosa y a todos los otros personajes que han sido decapitados por la vida. Nos ha hecho perder la cabeza a algunos de sus más fervientes lectores.