José Ramón Abad: La Clásica Frescura. Por: Alena Collar.

José Ramón Abad Revilla es muy joven. Es profesor. Además es actor. Y para terminar de rematarlo es poeta.

Yo no sé qué clase de heterodoxias son estas pero dedicarse a escribir poemas, a ser actor y a dar clase es la mejor manera de convertirse en algo raro a la que se de uno cuenta.

 

 

Y además (porque hay un “además”) el señor Abad escribe sonetos.

  (Alena. Collar )

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

José Ramón Abad: La Clásica Frescura. Por: Alena Collar.

Si, han leído ustedes bien, sonetos.

Al menos en su libro titulado La Lámpara Desnuda, en Ediciones Hontanar.

Y hay que decir que los escribe muy bien; con –permítaseme- una inocencia muy propia de sus años, en el sentido de frescura, de ingenuidad,  de clásica frescura y de gusto por la palabra. Una palabra que, en su caso, viene de ríos muy fecundos, Góngora, Manrique, Quevedo, que dan aliento de autoridad a su jovencísima poesía.

Resuenan ecos de poetas tan castellanos como este vallisoletano en este libro, pero lo hacen no como mimetismo, sino como sincretismo de una poesía que se eleva hacia el lirismo de modo sencillo, con un elaborado lenguaje, con el gusto por la expresión bien dictada. El “dictus” antiguo, que hoy en muchísimos casos se ha perdido en aras de un presunto “escribir natural”, y que muchas veces lo que esconde es ignorancia léxica.

José Ramón Abad fue finalista en el Premio Hontanar de Narrativa Breve 2007, con el relato Princesa Ana; esperamos que muy pronto sea una firme realidad de nuestra joven literatura y podamos seguir disfrutándole.