La exposición “El Madrid de Josep Pla” en el Centro Cultural Blanquerna.

Bienvenidos/as al redondo. Digo, al redondo número 60 de Alenarte Revista. Número de Abril, número que inaugura la primavera.

Y que coincida un número tan respetable con el inicio de una estación que ha dado tantos motivos para el Arte y la Cultura, es bonito. O a nosotros nos lo parece. Si fuéramos unos poetas cursis, de esos antiguos y con estilo almibarado nos pondríamos inmediatamente a hablarles a ustedes de los pajaritos que cantan, las florecitas que florecen, los “cuerpos gentiles que pasean con donaire al sol”…

 

 

 

Y ustedes con muchísima razón nos tirarían tomates. Con lo cual nos equipararíamos a Lope de Vega-lo que no está nada mal- al cual el público de Madrid le tiraba tomates cuando no les gustaba una obra suya.

¡Oh, tempora, oh, mores ¡…

 

Pero no. Nos tememos que aquí de tópicos, los menos posibles.

Lo que sí hemos preparado es un número interesante, ameno y variado. Con informaciones de actualidad, y en esta misma sección les proponemos una que nos parece que no deben dejar de verla, exposiciones que se están celebrando, poemas, artículos divulgativos diversos, una propuesta para que vayan a ver una Revista compañera en Red, en suma una gavilla de arte y cultura bien preparadita para que ustedes la disfruten.

 

 

 

Como pueden adivinar por la imagen de portada, empezamos con una exposición de un escritor catalán y universal llamado Josep Pla.

Pasen y vean. Pero…no se queden solo aquí…Y vuelvan: tienen un mes para disfrutar del “redondo”.

 

 

 

El Madrid de Josep Pla. La Exposición.

 

 

 

 

 

 

“La primera vez que estuve en Madrid tenía veintidós años. La segunda vez, treinta y cuatro. Este segundo viaje coincidió con el enorme fenómeno histórico del cambio de régimen. Con los escritos de mi primer viaje se hizo un libro verde y agrio que, salvo algunos detalles, no tiene ninguna importamcia. Es curioso: tanto en la época de mi primera estancia como en la de la segunda, se me ocurrió, nada más llegar a Madrid, ir poniendo sobre el papel lo que los acontecimientos y las cosas de cada día me iban sugiriendo. Mi primer librillo tiene este origen. Este obedece a la misma causa.

 

 

 

 

¿Por qué razón se me ocurrió, estando en Madrid, rellenar las hojas de un dietario? Es lo que me pregunto a veces. Es una necesidad que no he sentido en ninguna otra parte. Meditando un instante sobre este punto, se me ha pasado por la cabeza que el origen de estas veleidad quizá esté en que yo no tengo nunca nada que hacer en Madrid.” (Josep Pla. Prólogo de 1932 al libro Madrid, el Advenimiento de la República.)

 

 

 

 

 

 

Con estas palabras,  el catalán  Josep Pla, nacido en Palafrugell en 1897 y muerto en Llofriu en 1981, deja ya claro algo que en esta exposición, El Madrid de Josep Pla, que se celebra en la Galería Blanquerna, en Madrid hasta el 25 de abril,  también se trasluce; su finísima y bien humorada manera de ver las cosas.

Una ironía que le sirvió en su labor de corresponsal descriptor de los sucesos de la Villa y Corte, pero no solo en eso, sino en su manera de enfocar el panorama madrileño de la política y sus aconteceres.

 

 

 

 

Pla, en su libro, apunta claves, expresa opiniones, satiriza, se divierte, se ríe  y también disecciona como un observador que “no tiene nada que hacer”, el trasiego de una ciudad que fue capital del reino y que ahora parece ser capital de eso que se llamó República.

En su libro leemos descripciones de políticos, gente de prensa, escritores, artistas, pero también de ciudadanos anónimos, que, son esa intra historia que a la manera de Unamuno solo que bastante más humor, tanto le gustaba a este payés en la corte. Por ejemplo, describe la Plaza de Santa Ana el día quince de abril con estas palabras: “Las escenas humanitarias han sido de una vivacidad enternecedora, cualquiera puede verse abrazado – y a veces besuqueado- de forma espontánea por un sin fin de personas enardecidas, que nadie sabe de dónde han salido.

 

 

 

 

En esta exposición en palabras de Joaquím Molas, comisario de la muestra:   “Hemos tomado como base el Madrid y L’adveniment de la República y la hemos completado con algunos textos sueltos recogidos en sus obras completas. Por lo tanto, la visión que da de Madrid es la de una ciudad en transformación, con sus ecos isabelinos y sus puntas de gran capital moderna. Pla es un flâneur que narra lo que ve o lo que le cuentan con clave de humor, que, en algunas ocasiones, puede bordear el sarcasmo, no la sátira, pero que siempre es fiel al espejo estandaliano. A veces, con prodigiosas salidas líricas. Sus obsesiones son el murmullo de la calle, y con el de la calle, el de la política y el periodismo. De ahí que no hable de teatro, ni de cine ni de música y que, pese a su interés por la pintura, que materializó en obras decisivas sobre Joaquim Mir o Manolo Hugué, sólo se refiera a ella cuando explora por primera vez el Museo del Prado.

 

 

 

 

El material seleccionado, lo hemos organizado en ocho capítulos. En el primero, se traza el marco histórico, que va de la muerte de Dato a la proclamación de la República, con un gran vacío, el de la dictadura de Primo de Rivera, que Pla vivió en el exilio o en Barcelona. Siguen después tres capítulos sobre la cuadrícula urbana, con sus barrios, sus calles y sus parques, uno, sobre los cafés y sus tertulias, y tres, sobre la geografía humana, desde los probos funcionarios hasta las iconas políticas. O literarias. Y, para completar el cuadro desde la otra cara de la moneda, reproducimos en el catálogo el facsímil de unas cartas de Azorín y Cela y algunos fragmentos de seis escritores y críticos, dos de ellos catalanes, pero con voz y voto en las letras castellanas. El primero sobre las relaciones entre Pla y Castilla, como suma y compendio de España, y los cinco restantes sobre su figura literaria y, de manera especial, sobre El quadern gris, la serie de Homenots y la mitificación de su tierra natal.”

 

Hay en la muestra tanto fotografías, como libros del autor en sus primeras ediciones, muestras de prensa, retratos de personajes del momento; una buena forma de acercarse a un escritor capaz de escribir esto:

 

30 De Junio. Burócrata.

 

Me presentan al señor A.C. Luego, pregunto:

-¿Quién es este señor?

-Este señor es una celebridad española. Es aquel empleado del Estado que puso un día en la puerta de su despacho oficial: “”horas de oficina: de doce y media a una””

-Y este hombre, entonces, ¿es absolutamente célebre?

-Sí, señor, lo es. Y además, en invierno, lleva capa.”

 

Finalmente, añadir que el día cinco de mayo se podrá asistir a la conferencia aplazada y que se iba a celebrar el día siete, con el título Pla Periodista. Acto en el que intervendrán Andreu Teixidor, Josep María Casasús y Enric Juliana. El acto se aplazó por la coincidencia con la presentación del libro de Gabriel Pernau, Descubriendo a Montilla, que se celebró en el Casino de Madrid.

El 14 de abril Josep María Castellet y Ramón Pla propondrán un coloquio sobre el tema Pla  memorialista.

Ambos coloquios-conferencias serán a las 19,30. h.

 

* Todas las fotografías que ilustran esta Sección son autoria de nuestra redactora Virginia Seguí*.