Escritores Rumanos: Urmuz (Demetru Demetrescu Buzău). Por : Carlos Fernández . ( K. Feral).

urmuz

Estimados lectores de Alenarte. Hoy quiero acercaros a un personaje curioso que, sin saberlo él mismo, fue uno de los precursores del dadaísmo. Nunca estuvo en contacto con el movimiento Dada y muy posiblemente nunca supo de su existencia pero sí ha sido considerado como el claro inspirador de las vanguardias rumanas del siglo XX. Os hablo de Urmuz, sobrenombre por el que se conocía a Demetru Demetrescu.

No me consta que haya traducciones al español de su obra pero quizá podáis encontrar algo en inglés. Os daré unas cuantas pinceladas sobre su vida y su obra así como una traducción que he hecho de un par de fragmentos de su obra más conocida: Ismael y Turnavitu.

 

( K. Feral. Carlos Fernández).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Urmuz (Demetru Demetrescu Buzău).  Por : Carlos Fernández . ( K. Feral).

 

artista

Nació en Curtea de Arges y vivió en diversas localidades debido a su profesión de magistrado, hasta su muerte en Bucarest (1883-1923). Es un autor no muy conocido internacionalmente pero sí bastante reconocido entre las vanguardias rumanas de principios del siglo XX. Lo cierto es que su vida transcurrió en el más absoluto anonimato. Fue magistrado en pequeños juzgados de provincias y posteriormente en la Corte de Apelaciones de Bucarest hasta que a los cuarenta años se suicidó pegándose un tiro sin razón aparente para ello.

            En su tiempo libre gustaba de tocar el piano y escribir pequeñas piezas en prosa, parodias sobre automatismos de prosa contemporánea, que leía para diversión de  sus hermanos y hermanas. Esas obras, a la postre fueron las que le proporcionaron el reconocimiento póstumo y la admiración de las vanguardias literarias.

            En 1928, Geo Bogza publicó la revista literaria Urmuz y , en 1930, Sasa Pana, director de la revista Unu y dueño de una editorial con el mismo nombre, publicó un libro con los escritos de Urmuz (Algazy & Grummer, Bucarest, Unu).

            A partir de ese momento, un gran número de artículos se han escrito sobre él y todas las voces han opinado unánimemente que sus trabajos eran el comienzo de un nuevo estilo y una nueva sensibilidad literaria convirtiendo al autor en un nuevo lider de la vanguardia literaria rumana y europea.

            Esas piezas en prosa escritas por Urmuz con anterioridad a 1910 tenían el “absurdo” como novedad. Su estilo se basa en el equívoco entre el significado real y figurado de las palabras e incluso es posible decir que el nivel figurativo del lenguaje está totalmente ausente. La ausencia de la trascendencia moral y la dominación de los objetos junto con los retratos de los personajes, construídos de un modo morfo-mecánico hace posible incluir a Urmuz entre los más famosos autores de vanguardia ya sean escritores o pintores o escultores como Picabia, Duchamp, Max Ernst, Brauner, Dalí o Picasso. La técnica del collage produce sorprendentes efectos en literatura. Lo moderno rechaza el principio de mimesis, considerado demasiado restrictivo. La literatura de Urmuz rompe con las convenciones de la literatura clásica como podemos comprobar en este fragmento de su obra:

            “Ismael nunca paseaba solo.Sin embargo podías verle cada mañana, a eso de las cinco y media, andando en zigzag por la calle Arionoaia acompañado de un tejón atado  fuertemente con un cable de pesca. Por la noche Ismael arrancó las orejas del animal y se lo comió vivo aderezado solamente con jugo de limón. Ismael criaba un montón más de tejones en un criadero situado al fondo de una cueva en la provincia de Dobruja, a orillas del Mar Negro. Allí, las alimentaba y los criaba. Cuando alcanzaban la edad de dieciséis años ,bastante crecidos ya,  los deshonraba uno detrás de otro sin ningún remordimiento, protegido por el código penal”(…)

            (…)Fue durante un baile cuando conoció a Ismael. Habiendo tenido referencias sobre el miserable estado al que había llegado Turnavitu por obra de las rápidas rotaciones, el caritativo Ismael le tomó bajo su protección. Prometió a Turnavitu servirle la mitad de un leu y una ración de comida diarios a cambio del compromiso de servir a Ismael como ayuda de cámara de los últimos tejones; él, incluso, aceptó la obligación de encontrarse a medio camino de la calle Arionoaia cada mañana y hacer como que no se conocían para pisar la cola del tejón con el fin de disculparse por su distracción y adular la vestimenta de Ismael con una brocha de afeitar mojada en aceite de semillas deseándole prosperidad y felicidad”(…)

 

 Posiblemente, esta obra “Ishmail y Turnavitu” sea la precursora del teatro del absurdo de Ionescu.

            La desenvoltura de los personajes y su comportamiento, niegan la lógica de lo real, siguiendo estrictamente la lógica del lenguaje. Imitando la sintaxis y el estilo normales, Urmuz se zambulle en el absurdo y hace una parodia de la literatura.

            Algunos autores como Andre Breton o Eugene Ionescu se hicieron la pregunta “¿Es realmente Urmuz un surrealista? Considerando su permanente lucidez irónica podríamos afirmar que al menos los surrealistas rumanos lo consideran el lider de su movimiento. Además Urmuz es un verdadero profeta de la distorsión de las formas, del espíritu y del lenguaje en un mundo que se desintegra ante nuestros ojos, este absurdo mundo, como el de los héroes de los escritores (…)”[1]

            Saşa Pană editó en 1930 una colección de sus trabajos. Eugène Ionescu le consideró uno de los precursores de la “tragedia del lenguaje” y se le considera próximo al movimiento dada, aunque él nunca lo conoció y se cree que ni tan siquiera oyó hablar de él.

            Murió suicidándose de un disparo sin razón aparente. Siempre quiso morir de un modo original, “sin ninguna causa”.

 

Obras:

           

 

 


 

[1] Eugene Ionescu, ibid