Artium presenta la exposición PUNK. Sus rastros en el arte contemporáneo.

PUNK CARTELLa muestra pone de manifiesto cómo la actitud punk, que explosionó en los 70, ha estado y está presente en la producción artística contemporánea

Con más de 50 artistas internacionales, PUNK es una producción conjunta de Artium y el Centro 2 de Mayo de Móstoles Artium, Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo, presenta la exposición PUNK. Sus rastros en el arte contemporáneo (Sala Norte, desde el 23 de octubre de 2015 hasta el 31 de enero de 2016). Comisariada por David G. Torres, la muestra pretende poner de manifiesto cómo en el arte actual, “más allá de divisiones entre artistas y tendencias, hay un ruido rabioso que une a muchos creadores” y que la actitud punk sigue presente en la producción artística contemporánea. La exposición cuenta con más de cincuenta artistas internacionales y más de sesenta obras de las más diversas técnicas: fotografía, vídeo, pintura, instalación, escultura y documentos, entre otros objetos. La inauguración contará con una performance de João Onofre con la colaboración de la banda de death metal Sorgerth, además de un concierto del grupo Piztu Punk!. PUNK. Sus rastros en el arte contemporáneo es una producción de Artium y el Centro de Arte 2 de Mayo de Móstoles, comisariada por David G. Torres y patrocinada en Vitoria-Gasteiz por la Diputación Foral de Álava.

Artium presenta la exposición PUNK. Sus rastros en el arte contemporáneo

 

El punk como movimiento musical conoció una breve e intensa explosión en la segunda mitad de los años 70 del pasado siglo. Sin embargo, el punk como “manifestación de de la incomodidad frente al sistema económico, político, social y cultural”, tal y como lo define David G. Torres, es una actitud “hecha de rabia, velocidad, ruido, incorrección, inconformismo, anti, negación, oposición o provocación que recorre el siglo XX, que se estira más allá de los 70, más allá del contexto anglosajón y más allá de la escena musical“.

Los ecos de la actitud punk se pueden rastrear, antes de su eclosión, en movimientos como el dadaísmo o el situacionismo, pero sobre todo, y tal y como muestra la exposición, siguen vivos y son un referente en el arte contemporáneo. “Los motivos que llevan a la insatisfacción, el inconformismo, la pérdida de fe en el progreso o la crítica feroz a los iconos del sistema económico y social siguen vigentes y son intrínsecos a lapráctica de muchos artistas”.

Seis espacios

PUNK DOSLa exposición PUNK. Sus rastros en el arte contemporáneo ocupa los 1.500 metros cuadrados de la Sala Norte de Artium organizada en seis ámbitos conceptuales distintos. El primero está vinculado a la importancia de la superficie en el movimiento punk: la moda, el diseño y el aspecto exterior como medios para hacer frente al convencionalismo. Esa influencia se ve en la recuperación de eslóganes, canciones y personajes, en el recurso al feísmo y el mal diseño, y en el uso del ruido y la música Punk por artistas como João Onofre, Pepo Salazar, Jamie Reid, Carlos Aires o Dan Graham.

El punk reclama un espacio para la diferencia ante una sociedad que impone límites y que deja escasas salidas. La alienación, el gore, lo psicótico, eran recurrentes en la escena punk y han sido elementos presentes en las obras de Martin Kippenberger, Paul McCarthy, Raymond Pettibon, Santiago Sierra o Jordi Colomer, como se ve en el segundo de los espacios de la exposición.

Por otro lado, el punk como respuesta violenta a un sistema que considera violento encuentra ecos en obras de Jean Michel Basquiat, Jimmie Durham, Nan Goldin, Chris Burden, Claire Fontaine o Pepo Salazar. A continuación, la muestra alude a la vinculación de muchos de los protagonistas de este movimiento con el anarquismo. Su huella es uno de los elementos más identificativos del punk y configura una actitud presente en el arte contemporáneo, como puede comprobarse en piezas de Federico Solmi, Claire Fontaine, Juan Pérez Agirregoikoa, Tere Recarens o Itziar Okariz.

Como recuerda David G. Torres, “elcontexto en el que surge el punk en la década de los setenta está marcado por el terrorismo y las acciones violentas”. El quinto espacio de la muestra revela esta marca en obras de DETEXT, Chiara Fumai, Mabel Palacín, Tony Cokes, Christoph Draeger o Joan Morey.

La exposición se cierra con un grupo de obras que hacen referencia al sexo, muy presente en todo el movimiento punk como reivindicación libertaria. La referencia al sexo como denuncia, como reivindicación o como arma para recuperar el sarcasmo se encuentra presente en estas piezas de Guerrilla Girls, Tracey Emin, Raisa Maudit o María Pratts.

Inauguración y catálogo

La producción de PUNK. Sus rastros en el arte contemporáneo viene acompañada de la edición de un catálogo en el que han contribuido, además de David G. Torres, Glòria Guso, Eloy Martínez Porta, Servando Rocha e Iván López Munuera. El libro contiene una entrevista de David G. Torres y Glòria Guso a Greil Marcus, autor de Lipstick Traces. A Secret History of the XX Century (Una historia secreta del siglo XX). El libro fue publicado en 1989 pero sigue siendo una referencia para numerosos músicos,artistas y escritores. En él, Marcus examina la crítica social contenida en la música y el arte desde las vanguardias, el dadaísmo y el situacionismo internacional, y su influencia en el punk y los movimientos contraculturales.

Por otro lado, con motivo de la apertura de la exposición el viernes 23 de octubre, el comisario David G. Torres, ofrecerá una conferencia sobre la vigencia de las actitudes y situaciones que hicieron estallar el movimiento punk y su presencia en la expresión artística contemporánea (19.00 horas, con entrada libre). Una vez abierta al público la muestra, el artista portugués João Onofre presentará la performance Box Sized Die, acompañado para la ocasión por el grupo de death metal de Bermeo Sorgerth (20.45). El programa se completa con un concierto de Piztu Punk!, una cover-band en la que toman parte miembros de la escena punk alavesa y guipuzcoana, antiguos integrantes de bandas como RIP, Obligaciones o Señor No.

punk3“PUNK. Sus rastros en el arte contemporáneo no es una exposición sobre el punk. Más que una exposición histórica, el propósito del proyecto es localizar cómo en el arte contemporáneo el punk ha dejado un rastro. Se trata de corroborar una intuición: que más allá de las divisiones que se puedan establecer entre artistas y tendencias, hay un ruido rabioso que une a muchos creadores (…) Los motivos que llevan a la insatisfacción, el inconformismo, la pérdida de fe en el progreso o la crítica feroz a los iconos del sistema económico y social siguen vigentes y son intrínsecos a la práctica de muchos artistas. Recogiendo la famosa frase «punk is (not) dead» se trata de aseverar que efectivamente es así, que el punk es un muerto viviente, un zombie que sigue cobrando adeptos. Finalmente, el punk como actitud muestra una forma de entender la cultura y, por extensión, el estar en el mundo: crítica, incómoda, contra la norma….”( David G. Torres, comisario de Punk. Sus rastros en el arte contemporáneo).